¿Tuviste una buena infancia? Desafortunadamente, no. ¿Le temes a los payasos asesinos? ¡Claro, ¿quién no?! ¿Hay ositos de peluche poseídos acechándote por la noche? Pues, obviamente. Encuentra tu coraje y lucha a través de tu pesadilla infantil para llegar al amanecer. De lo contrario, podrías no despertar nunca. . .